Mar, mar y más mar

¡Ey! ¿Cómo van esas vacaciones? Las mías a ratitos. Una semana por aquí, otra por allá, otra trabajando... es la mejor manera de pasar el verano. Pero lo que no falta nunca mis vacaciones es el mar. Ya sea más cerca o más lejos, pero una, que aún es muy niña, tiene que pasarse el día chapoetando en el agua y notando como se pega la sal en la piel. De hecho, mi olor preferido es ese que notas, cuando al salir del agua, se mezcla el sol, la arena, la sal y bronceador... ummmm... ¡huele a verano!
Por favor, que alguien invente una colonia así, para tenerla en la mesilla las largas noches de invierno. ¿Os imagináis? poder oler el mar en cualquier momento y en cualquier época del año en tu casa.


Este verano he pasado una semana en México, y qué deciros... me he enamorado de sus playas, su gente, sus barreras de coral, sus bichitos animalitos y hasta he probado el picante.


Y sentada justo en esta playa, decidí que cuando sea viejita, pero no muy viejita, me retiraré allí, compraré esa barquita y me pasaré el día navegando, viendo tortugas, peces y delfines.


Porque no creo que haya mejor lugar en el mundo, con playas tan preciosas, gente tan amable y simpática, comida tan rica y tanta paz como allí.


Bueno, lo mismo dije cuando estuve en Mauricio hace unos años, pero el idioma condiciona un poquito. ¿No os pasa que allí donde vais de vacaciones os queréis quedar a vivir?


A mí sí. Viviría allí donde sea y cuando estoy de vuelta, en el avión, empiezo a planificar. Ok, Eva, me digo, tres meses en México, otro en África, un par más en Estados Unidos y luego de vacaciones a Asia. Y lo que quede del año, pues ya iremos viendo, que siempre hay que dejar unos días para visitar a la familia.


Por suerte, mientras una sigue soñando, siempre me quedan las fotos para recordar que no todo es tan oscuro como a veces lo vemos, que la luz existe y que está en todas partes, solo hay que saber buscarla y, sobre todo, saber verla. Y dentro de unos años, cuando aún siga queriendo volver a este paraiso, seguiré recordando mi viaje con una gran sonrisa.

Ay, qué rapido pasa lo bueno, ¿verdad? Suerte que aún queda verano y mucha playita por delante. Disfrutad mucho del vuestro, sea donde sea, porque vacaciones son siempre vacaciones!

1 comentario :

  1. La foto de "El abadejo" me ha enamorado. Genial.
    No quiero chafarte la idea romántica (jeje), pero es que ir de vacaciones no es lo mismo que vivir en esos sitios. Te lo digo yo, que vivo en Canarias, y es odioso cuando en invierno ves a los guiris tostándose cual lagartos (es temporada alta) o te sofoca el siroco, o la calima o...

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